Archivos para cuentos

los misterios de Itaá Caabó

Posted in reseña with tags on 10/03/2011 by Gonzalo Viñao

Itá Caabo, Javier Alejandro Gauna (el tren zonal nº128)
por Ingrid Loschkin*

Itá Caabó, decía el título del libro que me regaló cortésmente Javier Gauna después de finalizado el recital de lectura que compartimos el año pasado. Un pequeño ejemplar de portada negra con la foto de un árbol en la misma. Imagen tomada por el propio Javier, ya que también se dedica a esta maravillosa actividad de fotógrafo. Escritor entrerriano, nacido en Concepción del Uruguay en 1979, que nos presenta Itaá Caabó como su primera publicación individual.

Mi curiosidad comenzó desde el instante mismo de leer el título, jamás en mi vida había tenido noticias de ese nombre. No le pregunté nada a Javier en el momento, hasta que comencé a leer su primer cuento; sí, es un libro de cuentos, que lleva por título este nombre propio de la cultura guaraní. Me agradó e interesó tanto la historia que no dudé en contactarme con el autor para indagar un poco más. Así fue como me fui enterando de algunas cosas, como que Itá Caabó es un árbol, un árbol que Javier conoció personalmente en sus recorridas por el país, con su espíritu aventurero; por lo que puedo afirmar que Javier Gauna nos lleva, a través de sus cuentos, por historias en las que es autor y testigo, tal el caso de este misterioso árbol. Muy enriquecedor transcribir sus propias palabras; “lo conozco al árbol. Yo tomé la foto de la portada. La historia es cierta, pero hay muchas leyendas al respecto (…). No hay datos específicos (…), por eso tan misteriosa su existencia. No hay acceso al público porque es un campo privado en una zona solitaria de Corrientes. Yo me pude acercar porque trabajé unos meses ahí.”

Imperdible relato para conocer un poco más los secretos que guarda nuestro maravilloso país y que gracias a Javier podemos conocer.

El libro continúa con historias fantásticas de diversos matices, donde revela, quizás, sus deseos de cambio, lo que yo llamaría “las ganas de volar muy lejos”, escapando a la torturante rutina. DESPERTANDO refleja esta sensación, despertando a una nueva vida, despertando a nuevos horizontes,  la utopía, tal vez, de caminar para alcanzar el horizonte, como bellamente lo describe Eduardo Galeano. Cuando finalicé su lectura no pude no pensar en mi admirado Julio Cortázar.

Los personajes de fantasía se suceden en encuentros con otros muy reales y argentinos, en medio de paisajes rurales; como el diálogo de un gaucho y lo que en principio parece ser un ángel. La remisión a leyendas se repite; “Anselmo, el hombre que venció al Demonio con un alpargatazo” dice por ahí. ¿Será cierto, che?

Pero Gauna no nos mezquina nada, conmovedor y angustiante, las sensaciones del autor se transmiten al lector como si fuese él el protagonista de la historia. También el lector se sentirá ACORRALADO, otro de los cuentos que le da forma a este libro;  o entrando por la LA ÚLTIMA PUERTA, con las similares conmociones del anterior y jugando a pleno con la fantasía.

Tampoco está ausente la reflexión, los conflictos que tenemos los seres humanos ante el poder ayudar al prójimo, lo que describe excelente en EL TIPO DE LA SILLA. No puedo dejar de recordar los murmullos y comentarios cuando Javier leía este cuento en el encuentro literario del mes de diciembre pasado.  Un relato que llevará al lector a reflexionar  sobre la propia indiferencia y la del resto de los mortales. Es interesante, también, el perfil que nos muestra de tipo sensible, el “ejercicio” que hacemos algunos de mirar a la gente que nos cruza por la calle, que vemos sentada en un banco de una plaza, sola y con la mirada perdida y ponernos a pensar cómo será su vida, cuáles sus penas, sus preocupaciones.

Vuelve a manifestar sus valores de provinciano, de entrerriano, del estudiante que por esas cosas del país, que Dios atiende en Buenos Aires o en las grandes capitales, el estudiante de las pequeñas ciudades debe dejar su tierra para llegar a la facultad.

Gauna se cuestiona hasta dónde somos capaces de ayudar a los más necesitados, a los marginados, olvidados… Pero también, el poner en evidencia que existe gente, mucha gente muy valiosa  que está dispuesta a tender una mano, como así también, otros tantos que siguen mirando para otro lado.

El estilo narrativo de Javier Gauna es muy peculiar y atrapante, ninguna historia queda servida para ser degustada sin masticarlas muy bien, nos invita a caminar por mundos de fantasía, a reflexionar, a ser protagonistas de sus historias poco convencionales. Itaá Caabó es un libro que nos propone  abrir puertas misteriosas y pasar a descubrir qué se esconde detrás de ellas.

Links:

Javier Alejandro Gauna:
http://www.flickr.com/photos/gaunameister/

*Ingrid Loschkin:
http://www.mialmaderio.blogspot.com/

“La bestia azul”

Posted in reseña with tags on 28/01/2011 by Gonzalo Viñao

nota: cuando empecé Libroscopio, hace unos pocos días, invité/propuse a algunos amigos escribir reseñas cuyo asunto, para hacer más atractiva la invitación, sería de libre elección. La nota que sigue es, para mi, una (gratísima e inmerecida) sorpresa, como para cualqueir otro lector. Negarme a su publicación hubiera sido tan obsceno como obtenerla por encargo. (G.V.)

por Paula Fernandez Vega*

Gonzalo Viñao perpetra cuentos desde una dimensión paralela. Teniendo en cuenta como parámetro sus textos ganadores en el concurso Osvaldo Soriano (“La bestia azul”, 2010), y siendo esta selección un límite simplemente para delimitar mejor su estilo, podemos percibir dos ejes fundamentales que sostienen y a la vez arriesgan su escritura: la reflexión introspectiva y la observación de los espacios mundanos.

En primer lugar, una especie de inconciente atiborrado de recuerdos, necesidades humanas ocultas por la moralidad, fobias completamente anormales a objetos completamente normales, salen a flote en una conjunción fantástica. No por necesitar inventar, necesariamente, un nuevo mundo para describir su propio estado. Más bien desencadena, desde su perspectiva personal, una realidad que prefiere surrealista, parcialmente palpable y colocando algunas figuras fundamentales que la justifican, la estabilizan y a la vez le dan un sector de incomodidad, exceso y, a la vez, sensación de pertenencia y cotidianeidad que le dan al lector la oportunidad de sentirse identificado (función fundamental de la escritura). Pueden ser estas la de la mujer, los espacios aparentemente habitados por gente normal, la sensación de soledad, las consecuencias del alcohol o la droga. De esta manera, lo que tiene resultados extraordinarios, conclusiones sorprendentes acerca de la existencia, la vida, el sexo, el amor, las imágenes cotidianas, resulta ser, a simple vista, poco importante. Por eso resulta interesante una lectura observadora, en la que se enfaticen tanto los ejemplos superficiales para describir situaciones profundas e inefables, como los marcos narrativos en los que el desarrollo lineal de las historias nos ubican más cómodamente, para creer que estamos siguiendo un patrón y que nada malo nos puede pasar en el camino. Allí sucede, entonces, la revelación de los finales, que puede considerarse un tercer eje del que se vale el escritor para terminar sus escrituras de manera crucial y controvertida. Una última imagen que parece que no terminará nunca, y que permanece en la cabeza del lector como conclusión no necesariamente cerrada del resto de la historia, o una oración o párrafo que comprueba, a modo de ensayo, lo que se intentaba argumentar al inicio.

Esta mezcla de filosofía y literatura, de descripción amorosa y delirio, de frustraciones humanas y esperanzas olvidadas, de sujetos temporales y atemporales, de vigilia y sueño, de odio al mundo y aferración a todas las cosas cercanas, lo terminan de definir sin definirlo completamente. Porque es su escritura, sin dudas, un camino abierto a las posibilidades, en la que pareciera que las ideas se cuelan sin querer en la vida cotidiana, y que Viñao desencadena en historias que, más allá de poseer una calidad y claridad literaria por demás llamativa, tienen mucho que ver con los aspectos más primitivos y necesarios de la vida humana, y que parecen estar tan olvidados.

Links:

Gonzalo Viñao

http://costanegra.blogspot.com/

*Paula Fernandez Vega

http://divaguesdiarios.blogspot.com/